Por: Ing. Jorge de los Reyes
Dentro del lenguaje del Código de Red aparecen muchos conceptos, aunque dos llevan la batuta en sistemas industriales: factor de potencia y armónicas. Ambos se entrelazan tanto, que al analizarlos con calma se descubre algo importante: gran parte de los problemas de calidad de potencia se originan en la potencia reactiva.
El Ing. Jorge de los Reyes lo explica con una analogía muy clara:
Imagina un río con una rueda de molino. El factor de potencia indica qué tanto del caudal disponible se convierte en trabajo útil.
En un sistema eléctrico ocurre lo mismo con los kW y los kVAR.
Cinco problemas de calidad de potencia relacionados con la potencia reactiva
Cuando el factor de potencia se descuida, la red empieza a mostrar síntomas:
- Regulación deficiente de voltaje.
- Distorsión armónica creciente.
- Huecos y elevaciones momentáneas de tensión.
- Muescas y picos por conmutaciones.
- Parpadeo o flicker en cargas sensibles.

Detrás de muchos de estos fenómenos aparece un patrón: potencia reactiva circulando sin control, bancos de capacitores fijos y electrónica de potencia plenamente instalada.
¿Dónde conviene corregir el factor de potencia?
En la práctica existen tres niveles posibles:
- Junto a la carga
Ideal en teoría, aunque complejo en la realidad por espacio, ambiente y costo en piso productivo. - A la salida de los transformadores
Suele ser el punto más eficiente:- Se corrige justo donde se originan las mayores caídas de voltaje.
- Se mejora la regulación hacia toda la red aguas abajo.
- Se mantiene una solución más ordenada y accesible.
- En media tensión
Útil cuando la planta cuenta con muchas subestaciones, ventanas de mantenimiento limitadas o un calendario apretado de producción. Una sola solución en media atención atiende el conjunto, con un diseño adecuado.
Armónicas y bancos de capacitores: una combinación delicada
La electrónica de potencia entrega grandes beneficios en control de procesos, aunque introduce corrientes armónicas.
Al convivir con bancos de capacitores sin análisis previo, se presentan dos fenómenos relevantes:
- Resonancia paralelo
El conjunto red–transformador–capacitor se comporta como un circuito tanque. Pequeñas corrientes armónicas se convierten en corrientes elevadas y la distorsión de voltaje crece en el punto de conexión. - Resonancia serie
El transformador y el banco de capacitores forman, en la práctica, un filtro. Corrientes armónicas generadas por otros centros de carga fluyen hacia la planta que “atrapa” esas armónicas, incrementando esfuerzos térmicos y eléctricos.
El webinar muestra con datos reales cómo una medición con capacitores conectados puede indicar 60 A de armónicas, mientras que la misma planta sin capacitores revela solo 10 A. Esa diferencia transforma totalmente el dimensionamiento de filtros y la estrategia de corrección.
De bancos de capacitores a filtros de armónicas
En una red dominada por electrónica de potencia, la recomendación se vuelve clara:
- Sustituir esquemas tradicionales basados en bancos de capacitores puros.
- Incorporar filtros de armónicas pasivos o activos que:
- Compensen potencia reactiva.
- Atenúen armónicas dentro de los límites del Código de Red.
- Protejan transformadores, cables y equipos sensibles.

Así, la corrección de factor de potencia deja de ser un trámite para convertirse en una herramienta estratégica de confiabilidad y eficiencia.
Donde se conecta la teoría con la práctica
En Expo Energía Nacional, estos conceptos se trasladan a:
- Conferencias sobre factor de potencia y armónicas en sistemas industriales.
- Casos reales de resonancia y redimensionamiento de filtros.
- Asesoría directa con empresas especialistas en calidad de potencia.
Cada edición reúne a ingenieros, responsables de mantenimiento, proyectistas y fabricantes, creando un espacio donde el lenguaje del Código de Red se convierte en decisiones concretas de inversión.



